Mostrando entradas con la etiqueta Autocrítica. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Autocrítica. Mostrar todas las entradas

17.4.11

Desilusiones

A veces, afrontar situaciones adversas deriva en un vacío insostenible en mis entrañas, indescriptible, que uno mismo, y nadie más, podrá entender. Un vacío que duele, mucho. No pensar, distraerse, no afrontarlo pareciera ser la única opción para que deje de perturbar. Pero hay momentos en los que inevitablemente afrontamos el duro momento de estar sin nadie al lado, en el cual sin ser llamado, el recuerdo invade la mente y el vacío que se encontraba milagrosamente camuflado, resurge esta vez más fuerte, para incomodar considerablemente a la existencia misma. Definitivamente, entonces, hay que aprender con la experiencia, a distinguir lo que realmente justifica el vacío. De lo contrario, el mismo será permanente e inmortal.

7.8.10

Y si te como a besos,
tal vez
la noche sea más corta,
no lo se.

Hace mucho que no escribo acá, pero creo que también es una cuestión de poca necesidad. El blog es un espacio de descarga, supongo. Ante una falta, una carencia, aparece ese sentimiento de querer llenar el vacío de algún modo. El blog. Una entrada puede desahogar muchas penas. 
Estoy con varicela, quizás es eso lo que me lleva hoy a mí a postear una entrada. Y la verdad es que estaba mirando la tele a la tarde, el programa este que cocinan, que está Zaira Nara (no se bien cómo se escribe), y fue la tal Coki que ahora está con Tinelli (que de hecho me cae bien ella, no sé porque dado que a Marcelo mucho no lo soporto), y pusieron el tema del principio de la entrada y quería postearlo en algún lado. 
No escribo más porque está horrible el post. Ya perdí la costumbre. Solo digo que estos dos días, a pesar de la varicela, fueron hermosos.

21.5.10

Y hoy resulta que ayer
la princesa se hizo REINA.




Tómame y vamos, que la vida es un goce
es normal que le temas a lo que no conoces.
Quiero verte VOLAR.

12.4.10

Esperándome

A veces me pregunto cuál es el motivo de nuestra espera. La impaciencia es una utopía, caso contrario ya estaríamos psicotizados. Desde que nacemos, esperamos que mamá nos de la mamadera, esperamos que el abuelo nos compre el caramelo, esperamos que termine el día para ir a jugar a lo de mi amiguita, esperamos empezar la primaria, esperamos aprender a leer y escribir, esperamos el momento en que podamos leer nosotros mismos nuestro primer libro, esperamos ser como los del patio grande, esperamos tener el buzo de colores en séptimo, esperamos la secundaria -donde nos sentimos RE grandes-, esperamos la primera vez que nos dejan ir a matinee, esperamos el primer beso, esperamos pasar tercer año -que dicen que es el más difícil-, esperamos el fin de semana para nuestras primeras salidas de noche, esperamos que pase la época de pruebas, esperamos los feriados, esperamos las vacaciones de invierno, esperamos que llegue la fecha de ese recital, esperamos los buzos, el último año, Bariloche, esperamos el diploma, esperamos empezar la universidad, esperamos nuestro primer trabajo...
Y espero seguir teniendo la paciencia para, poco a poco, seguir alcanzando todo lo que espero.

.

A lo cubano

Hay personas que a uno no le mueven mucho el piso, por más esfuerzo que haga. Hay momentos de la vida en los que uno no quiere determinadas cosas, y pueden moverse cielo y tierra para que uno cambie de parecer, pero si la posición es firme, nadie logrará esa transformación en el juicio propio. Sin embargo, hay personas que por más que no puedan lograr eso, aún intentándolo perseverantemente, pueden lograr otras. Ayer, hablando con una de esas personas -la cual me saca una sonrisa seguido, vale la aclaración-, me di cuenta de algo que me dio mucha bronca:
No se nada de la Revolución Cubana.

.

8.4.10

Extraño

Ir a Tenis Point y que Román me haga reír.
La pre-temporada en la quinta.
Las charlas con Maia.
Mar del Plata con las chicas.
A Josie, Dante, Tía Cindy y Tío Vicente.
Tener la cabeza en blanco
Ir a bailar con Bar.
A Ro.
A JP.
Ir a la cancha a ver ganar al Fortín.
Inglaterra

.

7.4.10

Me gusta

Me gusta que mamá se levante todas las mañanas a hacerme el desayuno.
Me gusta que Bar venga a dormir a casa y quedarnos toda la noche hablando de todo.
Me gusta que JP tenga mensajes ilimitados.
Me gustan sus besos, mucho.
Me gusta estar en los actos del colegio.
Me gusta ayudar a la gente.
Me gusta escuchar la radio.
Me gusta que me diga bombón.
Me gusta tener registro y manejar.
Me gusta leer.
Me gusta cuando JP se desubica y al toque me dice: perdón.
Me gusta mucho ir a bailar con las chicas.
Me gustan Las Pastillas del Abuelo.
Me gusta que me cuenten chistes.
Me gusta la personalidad de JP.
Me gusta el nombre Cristiano.
Me gusta ser de Vélez.
Me gusta hablar por teléfono con él.
Me gusta jugar al voley.
Me gusta el Glorias.
Me gusta salir con las chicas del club.
Me gusta que voy a empezar portugués.
Me gusta el inglés.
Me gusta mi buzo de egresados.
Me gusta llevarme mejor con Vicky.
Me gusta cuando mamá me deja hacer cosas sin decirme nada.
Me gustan las uñas pintadas.
Me gusta como le queda la gorrita.
Me gusta que haya venido a Mardel.
Me gusta abrazarlo.
Me gusta hablar con él.
Me gusta tener idea de qué quiero para mi futuro.
Me gusta que este año sea el mundial.
Me gusta que con Laly pensemos diferente y nos llevemos tan bien.
Me gusta el capitalismo.
Me gusta creer.
Me gusta que venga Maty a bailar.
Me gusta que no me importe nadie más que JP.
Me gusta que voy a poder tener el auto unos días.
Me gusta pensar que algún día voy a tener más tiempo para hacer lo que quiera.
Me gusta hacer las cosas hasta el final.
Me gusta perseverar.
Me gusta ganar.
Me gusta que sub18 vaya invicto.
Me gusta el equipo de sub18.
Me gusta el armado de Anto.
Me gustan los chistes de Lu.
Me gusta que me haya vuelto a hablar.
Me gusta hablar con Romita.
Me gusta el día y la noche.
Me gusta soñar.
Me gusta luchar.
Me gusta proponerme algo y alcanzarlo.
Me gustas vos!

.

3.4.10

Fuera de contexto

Pasé de una relación en la que fue todo rápido - ponerme de novia la segunda vez que salíamos, conocer familias, entrar en las respectivas casas, y todo lo que implica un noviazgo - a un estado que no tiene palabras concretas para definirlo, pero yo diría que es algo parecido, solo sin involucrar al resto, sin que importen amigos, familia, o quien sea que se entere.
Esto no significa que ando por la vida escondiéndome, pero tampoco mostrándome. La situación se va dando a conocer por sí sola, con el correr de los días. Pero no se oficializa, aunque sí. No es serio, aunque sí. No se conoce a las familias, aunque ellas - o por lo menos la mía - saben de la existencia de la otra persona.
Y descubrí que así soy capaz de valorar en serio. De querer en serio, sin importar qué piense el resto. Descubrí que las cosas son mejores si se hacen más tranquilas, sin apuros, sintiendo cada momento, disfrutando cada segundo al existir la incertidumbre del próximo encuentro. Con ganas siempre de más. Y con la certeza de que lo que siento es real, y no lo siento por la situación - ya que la situación en sí no existe, no existe un contexto que acompañe el "supuesto" sentimiento en tal caso -, sino que lo siento con el corazón.

.

30.3.10

No soporto

No soporto levantarme temprano
No soporto dormir poco
No soporto entrenar con Castillo
No soporto hacer banco
No soporto los pies
No soporto acostarme sin que nadie me diga buenas noches
No soporto estar con mucha gente al mismo tiempo
No soporto no tener tiempo para mi
No soporto que la UADE haya puesto finales obligatorios
No soporto que Barbie no quiera salir porque no tiene qué ponerse
No soporto que a JP no le guste el mate
No soporto que me imiten
No soporto que Barbie sea tan enferma con los pibes
No soporto que mi hermana me trate mal
No soporto que me digan: "Cuando te veo te cuento"
No soporto a mamá insoportable
No soporto que a JP no le interese
No soporto el tema "te amo" de Alexander Acha
No soporto que no me presten el auto
No soporto no tener 18
No soporto que nada tenga que ver
No soporto que no me presten atención
No soporto que a mamá no le gusten las Pastillas
No soporto que me mientan
No soporto que no me contesten los mensajes
No soporto que la gente piense nada mas en ella
No soporto tener que subir la escalera a las 7am para ir al laboratorio
No soporto que me hablen mucho a la mañana
No soporto que mamá pregunte todo
No soporto que se acabe el agua del dispenser
No soporto la grasa en mi cuerpo
No soporto mi pelo insoportable con humedad
No soporto el caloooooor
No soporto que no le pongan huevo a la defensa
No soporto las computadoras lentas
No soporto no tener internet en mi casa
No soporto estar incomunicada
No soporto los días largos del colegio
No soporto comer carne muchos días seguidos
No soporto que Barbie quiera a Emo
No soporto a Emo
No soporto la oscuridad
No soporto tenerle miedo a la oscuridad
No soporto estar mucho tiempo sin hacer deporte
No soporto dormir poco
No soporto ser tan enamoradiza
No soporto no tener música para escuchar
No soporto los champignones
No soporto no tener batería en el celular
No soporto no poder ir a la cancha
No soporto llevarme mal con la gente
No soporto que no me quieran
No soporto caer mal
No soporto pelearme con mi hermana
No soporto llorar por todo
No soporto que a JP no le gusten las uñas rojas
No soporto el te amo rápido
No soporto que a los hombres no les guste el fútbol
No soporto que la gente no salte en los recitales movidos
No soporto la gente con doble personalidad (o triple, o cuadruple...)
No soporto cuando se habla y no se concreta
No soporto no saber la letra de una canción en un recital
No soporto olvidarme las llaves
No soporto los errores ortográficos
No soporto la política
No soporto la delincuencia
No soporto la inseguridad
No soporto la inestabilidad económica
No soporto perder
No soporto no tener plata
No soporto cuando me tiran abajo
No soporto la gente con baja autoestima
No soporto la falta de confianza en uno mismo
No soporto usar la palabra nunca
No soporto la cumbia villera
No soporto estar infumable
No soporto hacer las cosas mal
No soporto sentir que se menos que otro
No soporto que hablen de algo que no entiendo nada
No soporto lo cursi excesivo
No soporto la falsedad
No soporto cuando se pretende ser algo que no se es
No soporto las cosas inconcretas
No soporto a River
No soporto a Boca
No soporto el hablar mal
No soporto estar sin hacer nada
No soporto querer abrazarlo y no tenerlo acá

23.3.10

Memoria

A veces me pongo a pensar en muchas cosas. Mis pensamientos se disparan hasta determinadas conclusiones de las cuales no puedo estar segura y me atacan de forma intermitente. Tengo un problema, o no se si es un problema. Estoy pensando todo el tiempo. Estoy en la clase de lengua y estoy, además de escuchando a la profesora, pensando en otra cosa que me acordé por alguna palabra mencionada en ese momento. Pienso y pienso y pienso, y no paro. Estoy hablando con una amiga, y me está contando algo que realmente me interesa. Y a veces siento que no es posible que mi atención se mantenga al 100%. Y repito, el motivo no es la falta de interés. Creo que es momento de bajar un poco las revoluciones. Bajar un cambio, como me dice papá. Porque es muy probable que mi falta de memoria a corto plazo (y a largo quizás también, ya no se qué olvido y qué recuerdo) sea por eso.
Creo también que al escuchar todo el tiempo: ''Florencia, ¡no tenés memoria!'', me estoy atribuyendo un permiso especial para olvidar. Sería como una aceptación por parte de los míos hacia mi falta de recuerdos. (Aunque algunos tengo, eh!)

Lo que nunca voy a olvidar, es el hermoso momento que estoy viviendo ahora. No puedo quejarme, tengo una familia hermosa, una amiga que está en todas, y un chico que es divino (y vale la aclaración que no es el mismo divino con el que Barbie define a Emo).


Entrada modificada el 01/04/10
.

21.3.10

Contra viento y marea

Quiero tener 25 años y que nadie me rompa más las pelotas

17.3.10

¿Hacia dónde voy?

Toda mi vida fui de las que planean mucho el futuro. De las que se imaginan con un título, recibidas, casadas y viviendo en uno de los mejores barrios de Buenos Aires, con dos hermosos hijos y una familia verdaderamente feliz. Trabajando, ejerciendo la profesión a la cual previamente haya dedicado varios años de mi vida. Y siempre con un objetivo a futuro por el cual luchar, el cual alcanzar.

Una vez John Lennon dijo 'la vida es eso que pasa mientras planeamos el futuro'. Al pensar en la verdad que existe en la frase, un extraño sentimiento me invadía, combinando tristeza y nostalgia. Al tener una visión muy a futuro, cada vez que se me venían a la mente las palabras del miembro de 'Los Beatles' sentía que no vivía el hoy, dejaba el 'Carpe Diem' de lado para darle lugar a un pensamiento abstracto lleno de incertidumbres. Pasó un tiempo y escuché, como muchas veces, que mejor es mirar el lado positivo de las cosas. Con la diferencia que - sin ningún motivo que realmente hoy pueda explicar - esta vez me lo tomé más en serio. Diría que a partir de ahí hubo un cambio repentino, pero creo que esa afirmación sería irreal. Cambiar el modo de mirar las cosas no es algo facil, sino al contrario, bastante complejo. Y se necesita por sobre todo predisposición. En ese momento empecé a buscar un motivo por el cual levantarme, por el cual vivir la vida. E intenté también - sin éxito - disfrutar el momento actual. Pero no podía evitar pensar todo el tiempo en 'lo que viene'. Empecé también a darme cuenta de que hay muchas cosas positivas, y que siendo positivo uno mismo, transmite la felicidad a otro.

Hoy, en quinto año, sigo siendo igual que hace tiempo. Sigo planeando el futuro. Sigo teniendo ganas de estar YA en la Uade estudiando Ingeniería. Sigo teniendo ganas de casarme, tener mi casa, mis hijos, mi título y mi trabajo. También sigo pensando en un futuro más cercano, en las vacaciones que viene con amigas, en mi viaje a Bariloche - aunque no sea una de mis prioridades -, en hacer el ingreso en octubre así tengo el verano libre y en otras tantas cosas que me gustaría lograr. Pero, a diferencia de hace un tiempo, hoy soy capaz de darme cuenta que me levanto todos los días contenta por eso. Alegre, porque tengo algo por lo que luchar, tengo un objetivo. Y seguramente al alcanzarlos - no digo todos sino los que más pueda -, voy a proponerme otros. Y en ese momento, esos serán mis motivos por los que vivir.

13.3.10

Vuelta de tuerca

Hay veces que uno quiere borrar cosas para empezar de nuevo. Hay veces que uno quiere cambiar el rumbo de las cosas. El rumbo del blog va a cambiar. El motivo del blog va a cambiar. Los lectores del blog pueden llegar a variar. Llegó un punto que no leí más, me perdí en las historias de cada uno de ustedes. Lo lamento en serio, fue triste cuando me dí cuenta que había llegado a ese extremo, el extremo de no me importa nadie, solo yo. Porque cada uno me llenó de alegría en miles de momentos en que realmente leer un "tranquila, Pupi" llenaba mi corazón. Y eso es algo que no cambió, y algo incluido en las pocas cosas que no cambiaron. Por eso les digo gracias. Por eso los invito a seguir aconsejándome, y sino, solo a leerme.

Les cuento, así rapidito, que mañana rindo First, o sea, en unas horas rindo First... y estoy acá. Después de tener semanas para venir y no hacerlo. Qué locura, pero esa locura es la que hace a la vida más interesante y menos monótona, ¿No creen?